Encontrando la Paz de Dios en tus Sentimientos

Las cosas mejores y más bellas del mundo no se pueden ver ni tocar. Deben sentirse con el corazón.

helen keller

Es difícil creer que hemos llegado a fines de mayo. Estamos asombradas por el feedback positiva que hemos recibido sobre nuestro enfoque en la salud mental y la enfermedad mental. Nuestros Grupos Locales han podido tener discusiones grupales conmovedoras sobre depresión, ansiedad y sentirse como un extraño en su propio cuerpo. Hemos escuchado a leyentes que han hablado por primera vez sobre sus problemas y han buscado la guía de un terapeuta o psicólogo.

Nuestro objetivo para este mes fue participar en la eliminación del estigma que rodea a la salud mental, y oramos de que lo hemos logrado. Nadie debería sentirse avergonzado de ser honesto acerca de cómo se sienten, especialmente cuando podría ser un sentimiento potencialmente peligroso que requiere asistencia externa.

Gran parte de la salud mental y la enfermedad mental giran en torno a los sentimientos. ¿Alguna vez te dijeron cuando eras niño “supéralo” o “olvídalo”? Este condicionamiento ha llevado a hombres y mujeres que temen admitir que algo simplemente no se siente “bien”. Los sentimientos son el mejor barómetro para saber lo que está pasando al interior. En lugar de reprimir los sentimientos, una práctica mucho mejor sería escucharlos. ¿Qué están tratando de decirte sobre ti?

Para dar inicio a nuestra discusión para el Mes de la Concientización sobre la Salud Mental, estuvimos encantados de hablar con la Dra. Deb Gorton en nuestro podcast Trabajar, Amar, Orar. Ella nos ayudó a ver que Dios realmente tiene un plan para la enfermedad mental. También hablamos sobre lo que la iglesia puede hacer para ayudar a servir como un sistema de apoyo para cualquier persona que lucha con una enfermedad mental, en lugar de aislar a alguien o hacer que se sientan como “malos cristianos” para enfrentar la depresión, la ansiedad o cualquier otra enfermedad mental.

En su entrevista de 4word este mes, la Dra. Shannan Crawford ayudó a llevar el mensaje de que luchar contra la salud mental no es un reflejo de tu fe. A muchos cristianos se les hace sentir que están fallando en su fe si luchan con estar ansiosos o caer en una profunda depresión. En lugar de ver la enfermedad mental como una falta de fe, Shannan nos alienta a verlo como una señal de cómo acercarnos más a Dios.

La ansiedad es la enfermedad mental más común, y parece especialmente rampante en el lugar de trabajo. La Dra. Deb Gorton regresó al blog 4word para compartir sus consejos para no permitir que la ansiedad se convierta en parte de su identidad. Su consejo: toma la decisión consciente cada día para identificar con la imagen que Dios tiene de ti, y la ansiedad seguirá siendo exactamente lo que es: un sentimiento.

“La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni se acobarden.” 

Juan 14:27

¿Cómo te sientes después de este mes? Resiste la tentación de decir: “Bien”. Concédete permiso para mirar profundamente y sentir realmente esas oleadas de estrés, duda, tristeza y culpa. Esas no son emociones que deberías esconder en la vergüenza. Estas son señales de alerta legítimas de tu cuerpo y de tu mente que te informan que algo no está bien y que algo debe cambiar.

Dios quiere una vida tranquila para todos nosotros. Pero eso no significa que Él nos protege de sentir el peso del mundo pecaminoso en el que existimos. Con el pecado viene todo el dolor que Dios nunca quiso que experimentáramos, sino que nos ha equipado para enfrentarnos. Eres heredero de un suministro eterno de fortaleza y apoyo en Dios.

Si te enfrentas a una enfermedad mental, no permitas que se convierta en tu etiqueta. En su lugar, utiliza los sentimientos de dolor, soledad y falta de autoestima como un catalizador para acercarse a tu Padre Celestial y buscar Su sabiduría para su situación. Dios puede usar la terapia para ayudarte. Puede ubicar a un psiquiatra experto con conocimientos intrincados de medicamentos para ayudarte en tu camino. Él puede llevarte a una comunidad de otros como tú con historias de fuerza y éxito que te ayudarán a guiarte en tu propio viaje.

Lo que estés sintiendo, siéntelo. Usa tus luchas para alimentar tu jornada hacia arriba. No te sientas avergonzada por ser humano y lidiar con cosas humanas. Este punto bajo en tu viaje no es tu destino. Puedes hacer esto, pero tomará tiempo y te llevará a abrirte a otros que te puedan ayudar. Todavía estás en el camino de Dios para tu vida, así que considera este capítulo como una oportunidad de ser un ejemplo positivo de Su gracia curativa para alguien en el camino que pueda necesitar a alguien como tú.